Sotillos logra una victoria épica en el derbi ante el Eldense (2-1)
Unai Ropero adelantó a los blanquiazules temprano, Mangada marcó en propia meta en el descuento y Sotillos desató la locura en el minuto 98

El fútbol estaba siendo muy cruel con el Hércules, pero por fin el herculanismo se lleva una merecida alegría. Ayer sábado el Hércules dejó una lección de coraje, de espíritu de equipo y sobre todo de no dejar de creer. Un derbi ganado contra todo pronóstico, habiendo dominado y vencido con severa justicia al equipo más en forma del grupo. Unai Ropero hizo válida ‘la ley del ex’, Mangada se marcó en propia meta de manera desafortunada en el descuento, y el Rico Pérez estalló en júbilo con un agónico gol de Alejandro Sotillos en el minuto 98.
La primera parte sin ningún problema pudieron ser los mejores 45 minutos del Hércules de esta temporada. Mehdi Puch, Unai Ropero, Andy Escudero, Sotillos, Roger Colomina, Sandro Blazic… La gran mayoría del equipo estuvo a un gran nivel, y las ocasiones no se hicieron esperar. Andy Escudero y Ben Hamed pronto dispusieron de dos ocasiones clarísimas dentro del área para abrir el marcador, pero Ramón Vila bloqueó ambas ocasiones. La intensidad, el trato de balón, la verticalidad, el empuje… Aquel Hércules tenía muy buen pinta.
Fue entonces cuando un impetuoso Andy Escudero condujo por banda derecha, mientras Samu Vázquez acompañaba la jugada pegado a la línea de banda. El alicantino da el balón al lateral herculano, y este devuelve la pared con Escudero trazando una gran diagonal entre líneas. El ‘7’ blanquiazul se plantó mano a mano frente a Ramón Vila, pero estaba muy escorado y la definición al segundo palo la logró desviar con las piernas el guardameta. Sin embargo, Unai Ropero aprovechó con picardía el rechace del portero y cabeceó el cuero al fondo de la red. Ropero cumplió la ‘la ley del ex’, quien decidió pedir perdón en el gol por su pasado azulgrana.
Claudio Barragán tenía motivos para estar enfadado con su Eldense. El Decano estaba totalmente desconectado y a merced del Hércules. Javier Rentero tuvo una gran ocasión cabeceando un gran centro de Andy Escudero, y Sotillos no logró rematar el rechace del portero. El club azulgrana tan solo dispuso de un disparo desde la frontal de Guillermo Macho. Ni Fidel, ni Dioni ni Nacho Quintana… Nadie del conjunto visitante estaba fino, y el Hércules hizo una primera parte para merecer ir ganando en el marcador por más de un gol.
Los cambios mejoran al Eldense y empeoran al Hércules
Durante el paso por los vestuarios, Barragán movió ficha sustituyendo a un ocioso Bustillo por Rober Ibáñez. La posesión ahora era de los azulgranas, y era un escenario algo esperable pues por algo tienen 41 puntos y están donde están: son un equipo con calidad. Que el Eldense iba a reaccionar era casi obvio, la duda estaba en si el Hércules iba a ser capaz de sufrir e intentar responder para anotar el segundo.
Avisó primero el Hércules mediante un disparo cruzado de Samu Vázquez, pero pronto Blazic tuvo que vestirse de salvador con una parada doble. Alessandro Blazic logró imponerse en el mano a mano contra Dioni, que trazó un gran desmarque a pase de Rober Ibáñez. Javi Jiménez no logró despejar bien, Nacho Quintana controló y disparó desde fuera del área, cuyo chut ajustado al palo lo logró desviar de vuelta Blazic. El rebote le cayó a Fidel, pero este envió el esférico directamente fuera. Fue un susto y un toque de atención para el Hércules, pero por suerte bajo palos está el germano-esloveno Alessandro Blazic. El joven guardameta está logrando lo impensable: que la afición herculana no eche de menos (al menos en exceso) al capitán Carlos Abad.

Lo que en un primer momento fue un dominio algo estéril del Eldense, se tornaba poco a poco en algo más agobiante, aunque sin convertirse en disparos a puerta. El Hércules pedía piernas frescas, y Beto Company movió fichas. Los primeros cambios fueron Nico Espinosa y Unai Ropero, que dejaron su lugar a Jorge Galvañ y Fran Sol. A ellos les siguió Jeremy de León, el joven canterano Guti y más tarde Carlos Mangada. Aquellos cambios evidenciaron un problema serio en el Hércules: hay mucha diferencia de nivel entre los titulares y la unidad B del equipo.
La clave del partido del Hércules pasaba por anotar el segundo en una contra. Con el Eldense volcado al ataque, los espacios atrás eran jugosos para la velocidad y el colmillo de los recién salidos del banquillo. Volvió a tenerla el Hércules: Jorge Galvañ no consiguió batir a Ramón Vila tras un gran pase filtrado de Mehdi Puch, justo antes de que el franco-argelino fuera sustituido por Carlos Mangada. Con poco tiempo para que llegara el 90′ de partido, Jeremy de León sacaba bajo palos e involuntariamente un remate de Jorge Galvañ que iba a gol. La palabra para describir aquello era ‘desesperante‘, el Hércules estaba perdonando demasiado. La revisión del FVS sobre un posible penalti cometido por Serradell sobre el boricua acabó en nada.
Del desastre al éxtasis
Si bien el cuadro azulgrana iba en busca del empate, la realidad es que tampoco hicieron mucho para merecerlo. El Eldense se encontró de manera fortuita el gol cuando Carlos Mangada se marcaba en su propia portería tras un saque de esquina que hasta el guardameta Ramón Vila subió a rematar. No podía ser. El Hércules había perdonado demasiadas ocasiones (otra vez), y para colmo Mangada había sido responsable de nuevo en otro gol en contra después de salir del banquillo, está vez de manera mucho más flagrante que contra el Antequera. Una vez más, la falta de oficio y de contundencia en las áreas volvía a pasar factura. Quedaban dos minutos mas lo que añadiera el colegiado por el gol visitante. El Eldense fue de nuevo al ataque para ver si podían dar la vuelta al partido, pero quién diría que lo que ocurrió después fue muy diferente.

Lo que sucedió en el minuto 98 fue justicia poética en su máximo esplendor. Fran Sol, errático y muy desacertado hasta el momento, se redimió dando continuidad a un despeje de Sotillos de cabeza. Condujo con velocidad Jeremy de León junto a Alejandro Sotillos y con Guti algo más adelantado. El boricua frenó dentro del área, chutó y el balón golpeó en el cuerpo de Bellari… ¿Qué hacía Alejandro Sotillos allí tan arriba en el ataque? ¿Por qué el Eldense descuidó tanto su espalda? ¿Por qué Jeremy no le pasó el balón a Guti? Nada de aquello importó. El balón rechazado del cuerpo de Bellari lo remató de primeras Alejandro Sotillos, y desató la locura en el Rico Pérez.
Tenía que ser él. Uno de los jugadores protegidos de Rubén Torrecilla cuyo futuro se vio muy en duda este pasado mercado invernal tras la salida del míster de Jarandilla de la Vera. Con muy pocos minutos durante esta temporada, y sustituyendo todo el partido al habitual Nacho Monsalve, no solo cuajó un gran partido, también anotó el gol de la victoria. El 2-1 del Hércules no hacen menos válidas las críticas a la falta de contundencia y oficio, pero sí que ajustició a un Eldense que jamás se mereció el empate.
A pesar de la victoria, los blanquiazules están pagando las consecuencias de haber dejado escapar tantos puntos en las jornadas anteriores. Los de Beto Company continúan décimos a expensas de varios equipos con partidos por jugar y a que se dispute la jornada del domingo. Eso sí, la victoria sirve para seguir creando margen con el descenso y meterse de lleno en la pelea por los puestos de promoción de ascenso. La semana que viene el Hércules visitará al Atlético Madrileño, que parece haber bajado el nivel culminando en el reciente empate con el Sevilla Atlético.
