Jean-Paul N’Djoli: «Antes tenía unas ideas que eran más de fútbol antiguo. Pensaba más en divertir a la gente que en ser potente y eficiente»
El delantero francés ha empezado la temporada a gran nivel en el Heracles de la segunda división holandesa

Mejor jugador, máximo goleador, mejor gol y su equipo líder de las diez primeras jornadas de la segunda división holandesa. Además, tres veces futbolista de la semana. Es el gran balance de Jean-Paul N’Djoli (9/10/2000, Sèvres, Francia) en su comienzo de temporada en Holanda. El delantero francés ha progresado a un ritmo vertiginoso en los últimos años pasando de competir en la cuarta categoría suiza a vestir la camiseta del Heracles con el objetivo de subir a la Eredivisie. Además, el galo aún recuerda su paso por el Hércules, donde jugó tanto en el primer equipo como con el filial.
Pregunta: Estos son tus primeros meses en Holanda. ¿Qué tal el proceso de adaptación?
Respuesta: La verdad es que ha sido muy fácil. La gente aquí es muy simpática y te ayuda mucho en todo. Hablan todos inglés, entonces es muy sencillo adaptarse. También con compañeros que hablan francés y otros español ha sido más fácil.
Has empezado muy bien la liga con 12 goles en 12 partidos. ¿Cuál es la clave para que hayas comenzado a un nivel tan alto?
Diría que la confianza del entrenador. También el nivel del equipo. Tenemos muy buenos jugadores, pero sobre todo si hablo en lo personal pues la confianza del míster y de los compañeros. Me ayudan mucho y hacen todo para que meta goles.
Sois primeros y le sacáis cuatro puntos al tercero. ¿Cómo se explica que hayáis empezado tan bien la liga? ¿Qué tiene el Heracles para conseguir este gran arranque?
Somos una piña. La pretemporada la pasamos trabajando juntos casi todos los días desde las mañanas a las noches. Al final los esfuerzos que hemos hecho están dando sus frutos. Trabajamos muy fuerte y ahora tenemos que demostrarlo.
En vuestro campo habéis jugado cinco partidos y los habéis ganado todos. De hecho, solamente sois dos equipos los que lleváis pleno de victorias como locales. ¿Cuánta importancia tiene ser un equipo muy potente en casa para conseguir el objetivo del ascenso?
Pues diría que en tu campo tienes que demostrar los valores del equipo y aprovechar también que la afición empuja mucho. No tenemos que sentir esa presión de jugar en casa y pensar si puede ser que la afición esté contra nosotros o no. Sabemos que en casa jugamos con una fuerza más. Tiene que ser nuestra fortaleza. A casa nadie viene y puede ganarte. De aquí la gente se va sin puntos. Es una regla que nos hemos puesto y de momento está yendo muy bien.
Hace poco más de dos años que sales del Hércules. ¿Qué ha cambiado del Jean-Paul que estaba en el Hércules al Jean-Paul de ahora mismo?
La madurez y también el entender más el fútbol. Antes tenía unas ideas que eran más de fútbol antiguo. Pensaba más en divertir a la gente que en ser potente y eficiente. Ahora entiendo un poco más con la experiencia que he cogido en España, Suiza y ahora Holanda.
«Me dijeron que creían que era el mejor proyecto para mí, pero también que era el mejor delantero que veían en el mercado»
En Holanda dan premios a los periodos (de diez en diez partidos). En las primeras diez jornadas te has llevado el título de mejor jugador del periodo, máximo goleador, el equipo es líder, mejor gol y además tres veces jugador de la semana. ¿Qué vas a hacer con tantos trofeos?
Dejarlos en casa, verlos con alegría y agradecer a Dios. Cada vez que los veo miro atrás, soy muy feliz y estoy agradecido del camino que he hecho hasta llegar aquí.
La temporada pasada empiezas en la tercera división de Suiza y acabas en la segunda. ¿Cómo llega el Heracles a ti?
Están trabajando con una empresa de datos que creo que usan también el Castellón, el Brighton, el Como y más clubes. Así buscan el perfil perfecto con las características de lo que quieren el entrenador y el club. Luego comparan los jugadores y los van a ver. Así me vieron y me dijeron que creían que el proyecto era el mejor para mí, pero también que era el mejor delantero que veían en el mercado. Por eso hemos llegado a firmar aquí.
Nunca habías jugado en Holanda. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la liga?
Es un fútbol muy ofensivo. Se juega mucho a nivel táctico, pero es una liga muy física. Se corre muchísimo. Aquí estoy corriendo como nunca he corrido en mi vida. Siendo delantero no hago en ningún partido menos de 10 kilómetros y eso es tremendo. En Suiza también en unos partidos, pero aquí es en los doce que he jugado y es muchísimo. A nivel técnico y de estadios también está muy bien. Eso me ha sorprendido. Cuando estaba en Suiza, que no es un país de fútbol, había campos donde no había casi afición. La verdad es que es muy bonito volver a jugar delante de gente.
En el Heracles tienes un compañero, Manny, que también jugó en el Hércules. ¿Cómo lo estás viendo?
Está como un avión. En los últimos cuatro partidos ha metido tres goles siendo lateral izquierdo. Hemos hablado también del Hércules entre nosotros. Él estuvo cuando el COVID, era un poco diferente a mi etapa allí. Tiene buenos y malos recuerdos, pero principalmente buenos, del Hércules. Lo veo como un hermano. Está justo a mi lado en el vestuario. Desde el primer día estamos juntos y la verdad es que es un tío increíble.

Tu primer club en España iba a ser el Rayo Vallecano, pero el fichaje acaba en un juicio en el que te pagan por despido improcedente. ¿Cómo llevaste esa situación?
La verdad es que muy mal. Fue difícil, un camino muy largo desde el principio hasta que acabó. Mentalmente no fue fácil porque me metía mucha presión. Muchas veces tenía que viajar de Alicante a Madrid. Desde que me pagaron tuve la mente más libre, pero también la temporada siguiente no fue fácil con la llegada de Rubén Torrecilla, que no contaba conmigo. Fue un año y medio muy difícil, la verdad.
¿Cómo llegas al Hércules?
Tenía un representante que se llamaba Rodrigo Lovelle que conocía a Carmelo del Pozo. Le dijo que tenía un jugador que salía del Rayo y que estaba sin equipo. Voy de prueba al Hércules B y hago dos entrenamientos. El entrenador, creo que era Esteve, desde el segundo día dice «a este lo tenemos que fichar». Firmé con el B y luego subí con el primer equipo.
¿Aunque estés en Holanda sigues al Hércules? ¿Estás atento a lo que pasa aquí?
Sí, porque tengo compañeros que siguen jugando. También es el equipo donde he estado más tiempo desde que juego a fútbol senior. Así que sí, desde lejos, pero sigo viendo los resultados.
¿Cuál es tu mejor recuerdo?
Diría con Lolo Escobar. Me daba mucha confianza y tenía minutos. O sea, jugaba casi todo con él. Diría que ese año fue mi mejor momento. Cuando llegó empecé a jugar todo con el primer equipo. Desde diciembre cuando llegó Lolo Escobar a junio es el mejor momento que he tenido en el Hércules.
«Siendo un niño de nueve o diez años jugaba con gente que tenía quince o dieciséis y me metían patadas»
En la temporada 2023/24 sucede un hecho un poco extraño. Sales cedido al Alcoyano, estás poco más de un par de semanas, regresas al Hércules y vuelves a salir en este caso al Atlético Saguntino. ¿Qué pasó con el Alcoyano?
Es muy fácil y sencillo. Llego allí y luego fichan dos o tres delanteros más desde 1ª RFEF. Lo que pasa es que yo vengo de 2ª RFEF. Aunque sea un jugador con mucha confianza y creyera en mí pensaba que iba a jugar, pero no me podían dar los minutos que necesitaba. Siendo un jugador cedido no podía estar allí para estar en banquillo o fuera del grupo. Entonces llegamos a un acuerdo en el que me tenía que ir y buscar otro plan para tener minutos. Me fui al Atlético Saguntino.
Cuando sales del Hércules te vas al Badalona Futur y de ahí sales a la cuarta división suiza. ¿Qué te llamó la atención para elegir esta opción?
Había un representante con el que hablaba que me decía que si venía a Suiza mi carrera podía ir volando. Lo pensé con mi novia, que vive allí. Dijimos que hay que intentarlo. También la etapa en Badalona fue una ruina. De los seis meses que estuve allí pagaron solo uno. Ni quería ir a juicio por lo que pasó con el Rayo. Sabía todo lo que podía pasar por mi cabeza y los esfuerzos que tenía que hacer mentalmente y no podía volver a hacerlo. Fui a Suiza a un club de tercera división. Luego a uno de cuarta y me ficharon. Y he hecho seis meses, seis meses, seis meses… (Jean-Paul fue escalando categorías cambiando de equipo cada seis meses). Así fue.

En un vídeo para la liga holandesa dices que aprendiste a jugar a fútbol en la calle, en París. ¿En cuánto influye en ti ese fútbol que aprendiste jugando en la calle?
Primero la confianza en mi fútbol, que no tengo miedo a nada. Podemos jugar contra cualquier equipo, cualquier jugador y no tendría miedo. Jugaba con gente que tenía cinco años más que yo. Siendo un niño de nueve o diez años jugaba con gente que tenía quince o dieciséis y me metían patadas. Luego también a nivel técnico se aprende mucho en la calle. Diría que influye en eso, en lo mental y en lo técnico.
Vivías en París, pero te fuiste a Évreux. ¿Qué significa este sitio para ti?
Es como mi ciudad de corazón. He estado allí cinco años. Hice casi toda la cantera allí, del sub-16 al primer equipo. Es un poco todo. Siempre íbamos a jugar a fútbol o a futsal. También tengo un montón de amigos que vienen de allí y ahora son como hermanos para mí. Significa mucho.
Viendo como vas progresando, que hace poco estabas en la cuarta división suiza y has ido mejorando hasta llegar al Heracles y hacerlo muy bien, creo que no es una tontería pensar en ser internacional algún día. Puedes serlo con RD Congo. ¿Qué sería para ti el ir convocado?
Es un sueño para mí. Más que un sueño, un objetivo. Llevo diciendo que quiero jugar con el Congo desde que estaba en el Hércules. Lo tengo muy claro y lo haré un día, pronto o tarde, lo conseguiré. Tengo claro el objetivo y lo que hay que hacer para llegar a la selección.
Para terminar. Llevas doce goles y queda mucha liga por delante, ¿tienes algún objetivo?
No, no tengo. Si te pones un objetivo te pones un límite y yo no quiero ponerme límite. Quiero llegar al máximo número de goles que pueda y si soy capaz de llegar a, no sé, 40 o 50, pues muy bien. Si no llego a esas cifras muy bien también. No hay que volverse loco tampoco, que no soy Haaland ni Mbappé. No suele pasar mucho un jugador que empiece la liga metiendo doce goles en doce partidos. Así que tengo que tener los pies en la tierra y seguir concentrado.
