El Hércules es castigado en exceso por el Sabadell tras un bochorno arbitral (1-5)
El partido se detuvo 15 minutos por el lanzamiento de objetos desde la grada durante la celebración del 1-3, que venía de un penalti que no debió pitarse

Comienzo amargo del Hércules en 2026… En parte por culpa del equipo, en parte por culpa de un colegiado que todavía se encontraba de fiesta comiendo las uvas junto a una copa de cava y decidió alargar el espectáculo en Alicante. El Hércules ha caído goleado en el Rico Pérez ante el Sabadell (1-5) en un encuentro con un castigo excesivo que, hasta el penalti que resultó en el tercero de los visitantes, el partido era igualado a pesar de estar el cuadro alicantino con uno menos. Nacho Monsalve, autor del empate, se marchó expulsado con tarjeta roja directa en la primera mitad, algo que condicionó el partido. Ya en los compases finales de encuentro y tras 15 minutos de parón por lanzamiento de objetos desde la grada, el Sabadell anotó dos goles más no exentos de responsabilidad arbitral.
Beto Company (aunque con David Vilanova en los banquillos) apostó por un once titular sin novedades. La puesta en escena ya demostraba que no sería sencillo el partido. El Sabadell castigó temprano tras un error en defensa que pilló por sorpresa a Jorge Galvañ. Fornés recibió en la esquina del campo, el lateral herculano decide aguantarle y dos jugadores visitantes se plantan solos en el borde del área, ya que ni Jeremy de León ni Ben Hamed le asistieron en defensa. Segura asistió a López-Pinto y adelantó a los visitantes a los diez minutos de partido.
Encajaron relativamente bien el golpe los chicos de Beto Company, que no bajó los brazos. Sin embargo, se vieron con problemas en ataque. La mayoría de las jugadas se proyectaban buscando el desborde de Jeremy de León por banda derecha, pero el puertorriqueño no tuvo su día. Por suerte, el balón parado es un gran aliado cuando los partidos se atascan. Antonio Aranda puso el balón al primer palo, prolongó Unai Ropero hacia el segundo palo de cabeza y Nacho Monsalve empató el encuentro. El equipo estaba en crecimiento y se notaba, pero la alegría fue efímera…
A falta de unos breves instantes para pasar por vestuarios, Nacho Monsalve se pasó de revoluciones, y en un balón dividido en el borde del área rival el central herculano elevó mucho la bota para intentar cazar el esférico. Toparon sus tacos con la cabeza de el exherculano Agustín Coscia, y el árbitro expulsó de inmediato al defensor blanquiazul. De nada sirvió la revisión del FVS, que no le hizo cambiar de opinión al colegiado.
Un jugador menos, pero las mismas ganas

Con doble cambio en el descanso para ajustar el equipo tras la expulsión, Company dio entrada a Vique Gomes y Bolo para establecer una suerte de 4-4-1. Las ganas y el esfuerzo del equipo no se podían negar, pero apenas comenzar la segunda mitad el Hércules volvió a encajar un gol. Ben Hamed volvió a quedar bastante retratado a nivel defensivo, pues dejó entrar a su par sin oposición alguna. Toni Ripoll asistió con un centro medido al segundo palo para López-Pinto, que firmaba su doblete. Se pedía fuera de juego tras el centro de Ripoll, que aunque podría ser milimétrico, el colegiado andaluz dio el gol por válido.
Tanto Rentero como Fran Sol tuvieron dos ocasiones clarísimas para empatar el partido. Esto demuestra que los herculanos no bajaron los brazos aun con uno menos. Ambos jugadores tuvieron dos remates que el Sabadell sacó bajo palos, pero simplemente no sonrió la fortuna. Reclamó el Hércules una tarjeta roja en una entrada rival sobre Ben Hamed, pero el árbitro fue a revisarlo al FVS y consideró que no había nada, por lo que el cuadro alicantino se quedó sin revisiones.
Peleando en inferioridad, el Sabadell efectuó una contra que remató el veterano Rubén Martínez. Carlos Abad hizo un paradón, pero le cayó de vuelta el cuero al atacante del Sabadell, y el remate se estrelló en el brazo pegado al cuerpo de Javi Jiménez. El colegiado, listo para continuar su espectáculo, concedió penalti sin la posibilidad de revisarlo. Con el ambiente ya caldeado previamente por las decisiones arbitrales, el Rico Pérez y su grada se convirtió en un hervidero. Las protestas resultaron en vano, con tarjeta amarilla a Nico Espinosa por protestar y con Rubén Martínez ejecutando la pena máxima para poner el 1-3. Pablo Morales Moreno destruyó el partido.
Intervención de la policía con el árbitro como protagonista
Cuando se concedió la pena máxima, desde la grada se lanzó una botella al cuarto árbitro que se encontraba en la línea de fondo, aunque esta no le alcanzó. Tras el gol del Sabadell, la grada desató su furia y enfado lanzando botellas a donde los jugadores del conjunto catalán celebraban el gol. Tuvo que intervenir la policía nacional, y el partido se detuvo 15 minutos con los jugadores marchando a vestuarios por protocolo.
Al regresar al campo, el Hércules ya no tenía esperanzas de remontar el encuentro, y menos con todo lo sucedido. Se hizo notar el cansancio físico herculano, y Miguelete y Quim Utgés anotaron dos goles prácticamente idénticos con un mano a mano contra Carlos Abad para aumentar la cuenta de los visitantes. En el quinto gol, Utgés controló el balón y dio en su brazo… de nuevo, el colegiado Pablo Morales Moreno decidió ignorarlo y dio por válido el gol. El Hércules, una vez más, no tenía forma de pedir revisión.
El acta arbitral se esperaba con cierto temor en la entidad blanquiazul, pues podría suponer algún tipo de sanción tras el lanzamiento de objetos y suspensión temporal del encuentro. Además, después del despropósito de Pablo Morales Moreno y su actuación en el campo, la redacción del acta se esperaba poco benévola para el Hércules. El árbitro ha explicado que, en el minuto 77, dos aficionados fueron identificados y expulsados por la policía, y ahí se reanudó el partido.
El acta también señala al jugador herculano Richie Dapaah, no convocado debido a su lesión de larga duración. «Aquí no podéis venir a pitar así», recriminó el jugador blanquiazul según cuenta el colegiado. La protesta podría acarrear una sanción, aunque todavía habrá que esperar para conocer qué sucede. También informa el árbitro que al entrar en vestuarios se le lanzó una botella de agua vacía al cuarto árbitro, sin impactarle a nadie.
Al margen del ‘show’ de Pablo Morales Moreno, el Hércules ahora necesita reflexionar con calma de cara al partido ante el Real Murcia. Van a ser muchos los desplazados al Enrique Roca, por lo que se necesita sacar un resultado positivo ante uno de los ‘equipos top’ de la categoría. Los blanquiazules son undécimos con veinticinco puntos, empatados con Gimnàstic de Tarragona, Algeciras y Antequera. Por ahora, son dos puntos los que separan a los de Beto Company del Cartagena, equipo que marca los puestos de play-off.
