El Hércules acaba la jornada en ‘play-off’ gracias a un cañonazo de Obeng (1-0)

El partido volvió a estar envuelto en polémicas arbitrales por decisiones controvertidas

Los herculanos tienen uno de los mejores registros defensivos de la categoría. (Foto: Hércules CF)

Los herculanos continúan mejorando su nivel cada vez más mientras escalan posiciones en la tabla. Los de Beto Company vencieron y convencieron en la pasada tarde de lunes tras ganar al Sant Andreu (1-0) con un golazo de Isaac Obeng. El equipo alicantino fue muy superior y mereció vencer por más goles, pero la falta de acierto y las decisiones arbitrales lo impidieron. La cuarta victoria blanquiazul en lo que va de liga coloca al Hércules cuarto clasificado con trece puntos y mete a los blanquiazules en puestos de play-off.

Destacó el nivel defensivo del equipo, con una pareja de centrales formada por Javier Rentero y Yago Cantero que ha llegado para quedarse, sumado a un gran partido de los laterales blanquiazules y una buena creación de juego. En ataque, sin embargo, al Hércules todavía le falta. El equipo genera ocasiones, pero sigue sin haber acierto de cara a puerta. El encuentro no estuvo exento de polémica, pues el colegiado rectificó un dudoso penalti señalado sobre Samu Vázquez, anuló un gol a Ben Hamed por fuera de juego, perdonó la expulsión a Daniel Torices y tuvo un reparto de tarjetas amarillas incoherente.

El Hércules encuentra resistencia en los primeros minutos

Beto Company cada vez deja más claro que la competencia en el puesto de ataque es feroz. Ni ‘Antoñín’, ni Toril, ni Fran Sol. Esta vez, usó a Álex Jiménez como falso nueve junto a Narro y Obeng por bandas. Álex Fidalgo formó la sala de máquinas junto a Mehdi Puch y un Andy Escudero que por fin vemos en zonas interiores. En la defensa no hubo cambios, con Javi Jiménez, Yago Cantero, Javier Rentero y Samu Vázquez.

Costó al principio generar ocasiones. Las combinaciones entre Javi Jiménez, Víctor Narro y Andy Escudero amenazaban la banda izquierda; la verticalidad de Issac Obeng hacía lo propio por derecha. Mientras el guardameta Ramón Juan estaba atento para evitar las diabluras de Obeng, el Sant Andreu contenía los ataques herculanos en un bloque en 4-4-2 junto a una buena presión. Precisamente en una combinación entre Javi Jiménez y Víctor Narro llegó una ocasión clarísima, pero Ramón Juan evitó que Isaac Obeng rematara el centro al fondo de la red.

También sorprendió la vara de medir del colegiado, mostrando hasta cinco rigurosas amarillas en la primera mitad. El enfado de los blanquiazules con el árbitro solo fue yendo a más con el pasar de los minutos. En el minuto 26, el colegiado señaló la pena máxima tras una falta en el área de Albertito sobre Samu Vázquez en un saque de esquina. Sin embargo, rectificó la decisión tras revisar la jugada con ayuda del FVS.

Por suerte, el gol llegó diez minutos después. Robó el cuero el Hércules, que realizó la transición por banda derecha mediante Samu Vázquez y Andy Escudero. Le cayó el cuero a Isaac Obeng, que encaró en el pico del área, amagó y recortó a Andreu Hernández, y al más estilo Lamine Yamal clavó un zurdazo al segundo palo que dio en el poste que se coló dentro de la portería. Un auténtico golazo. El partido se marchó al descanso con ventaja herculana y con tan solo un remate muy desviado de Tovar como ocasión visitante.

El lío arbitral se acrecienta

Sin cambios, y con cinco jugadores del Hércules amonestados, comenzó la segunda mitad de encuentro. El cuadro de Natxo González se vio obligado a reaccionar tras una primera mitad excesivamente pasiva y conservadora. Fidalgo se vio obligado a tapar un disparo de Serrano dentro del área blanquiazul, pero aquello no fue suficiente para encerrar a los herculanos. Beto Company aprovechó para dar entrada a Ben Hamed y ‘Antoñín’, retirando del campo al autor del gol y a su asistente (Obeng y Escudero). Víctor Narro se pasó entonces a la banda derecha, dejando la izquierda a ‘Antoñín’.

El camerunés no logró encontrarse cómodo en esa posición adelantada de Andy Escudero, y el haber retirado del campo a un puñal como Obeng hizo que el ataque perdiera dinamismo. ‘Antoñín’, con más físico y potencia que técnica, buscó su gol desde el perfil izquierdo, pero no estuvo acertado de cara a puerta. Aumentaba también el enfado con el árbitro después de que este perdonara la segunda amarilla a Torices tras un acción sobre Mehdi Puch. El colegiado dejó la ley de la ventaja, y cuando la jugada finalmente se detuvo no amonestó al jugador visitante, sino que amonestó a Beto Company por protestar. Ver para creer.

La jugada del fuera de juego de Ben Hamed tuvo polémica por lo milimétrica que fue. (Fotograma de FootballClub, extraído por Sergio Sierra en X)

Por si fuera poco, en una gran combinación por banda izquierda, Javi Jiménez asistió a Ben Hamed para que el ’14’ del Hércules definiera a placer para anotar el segundo gol blanquiazul. Por desgracia, el juez de línea aguó la fiesta de los blanquiazules al señalar fuera de juego. La revisión de FVS no sirvió para despejar dudas, y el colegiado del encuentro mantuvo la decisión del linier. Para colmo, Manu Rico se marchó expulsado desde los banquillos por protestar. El enfado con el árbitro por parte de los herculanos fue monumental.

La indignación blanquiazul no hizo más que descentrar a los jugadores y empeorar la presión sobre el Sant Andreu. Los jugadores del once inicial estaban muy cansados, Soldevila prefería no arriesgar tras haber salido recientemente de lesión, y otros herculanos más frescos como Fran Sol o Gismera estaban desconectados. Los visitantes tuvieron así diez minutos de más posesión de balón, pero tampoco llegó a ser un peligro real para los de Beto Company. La ocasión más clara fue un centro-chut de Nil Jiménez que podría haberse convertido en la pifia del año de Sandro Blazic cuando a este se le escapó el balón por debajo del brazo, pero por suerte no hubo que lamentar nada.

Al igual que contra el Torremolinos, quizá se sufrió en demasía e innecesariamente en los últimos minutos contra un rival que en ningún momento mereció empatar. Con este encuentro ya son cuatro partidos sin encajar un gol, y los propios datos demuestran la realidad blanquiazul: cuartos clasificados, seis goles a favor y cinco en contra. Los de Beto Company han encontrado una solidez defensiva, pero siguen necesitando una mejora sustancial en el ataque. Los herculanos ahora tendrán dos visitas seguidas en Algeciras y Tarragona, la primera de ellas este próximo sábado.

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